Extracción de cálculos de la vesícula biliar: indicaciones y métodos de cirugía.

La prevalencia de la enfermedad de cálculos biliares aumenta anualmente, lo que se asocia con un salto brusco en la frecuencia de las operaciones en la vesícula biliar, cuyo número ya está en segundo lugar después de la eliminación del apéndice. En el marco de la medicina moderna, se han desarrollado varios métodos para eliminar los cálculos biliares, y su efectividad depende de la conveniencia de su uso en un caso particular. Para la elección correcta del procedimiento para deshacerse de los cálculos, uno debe conocer los motivos de su formación.

¿Qué es la enfermedad de cálculos biliares?

La colelitiasis, o colelitiasis (colelitiasis), es la formación de formaciones densas (cálculos, cálculos) en la vesícula biliar y los conductos biliares, bloqueando los conductos excretores y evitando el transporte de bilis al duodeno. Dependiendo de dónde se encuentren los cálculos, la patología se indica mediante los términos "colecistolitiasis" (en la vejiga) o "coledocolitiasis" (en los conductos).

Los elementos formadores de piedra consisten en compuestos orgánicos e inorgánicos que forman parte de la bilis (colesterol, pigmentos, ácido fosfórico y sales de calcio carbónico). Las piedras pueden tener diferentes tamaños (esférico, ovoide, multifacético (facetado), en forma de barril, en forma de punzón, etc.) y composición de componentes (colesterol, pigmento, calcáreo o mixto).

Las causas de la enfermedad no se identifican de manera confiable, solo se han estudiado el mecanismo de formación de cálculos y las condiciones que aumentan el riesgo de colelitiasis. Los factores predisponentes para la enfermedad incluyen las siguientes características exógenas y endógenas:

  • género femenino (la formación de formaciones densas en mujeres ocurre 5-8 veces más a menudo que en hombres, mientras que el grupo de mayor riesgo incluye pacientes multíparos);
  • edad avanzada (la prevalencia de colelitiasis es más alta en personas mayores de 70 años);
  • físico (las personas de tipo picnic (con un predominio de los tamaños longitudinales del cuerpo sobre las transversales) tienen más probabilidades de desarrollar colelitiasis);
  • exceso de peso
  • una fuerte disminución en el peso corporal;
  • tomar medicamentos hormonales (anticonceptivos orales, estrógenos);
  • anomalías congénitas que contribuyen al estancamiento de la bilis (estenosis y quistes de los conductos biliares comunes (conductos comunes), divertículos (protrusión de la pared) del duodeno 12);
  • patologías crónicas (hepatitis, cirrosis);
  • el impacto de factores ambientales adversos;
  • motilidad deteriorada (discinesia) del tracto biliar;
  • comer alimentos grasos o ricos en animales.

Dependiendo de la patogenia de la colelitiasis, se distinguen la formación de cálculos primarios y secundarios. Los cálculos primarios se forman debido a trastornos del metabolismo del pigmento o hipercalcemia, secundarios, en el contexto de una infección que se desarrolla en el tracto biliar, un proceso inflamatorio o después de una operación. En algunos casos, la formación de cálculos primarios provoca el desarrollo del secundario (cuando elementos grandes pasan a través de los conductos, se viola la integridad de la membrana mucosa, lo que conduce a la formación de cicatrices e incluso al estrechamiento de los conductos estrechos).

La enfermedad de cálculos biliares puede ser asintomática durante mucho tiempo y, en las primeras etapas, la patología solo se puede detectar por casualidad durante un examen de ultrasonido o rayos X. El único signo característico que indica la presencia de cálculos en la vejiga o los conductos es un ataque de cólico hepático (dolor repentino en el hipocondrio derecho).

Las complicaciones de la enfermedad debido a la dificultad en el flujo de salida de la secreción biliar son el desarrollo en la vesícula biliar de una infección que asciende desde la luz del tracto gastrointestinal (colecistitis) o la inflamación de los conductos (colangitis aguda o crónica). Con el aumento de la presión en el sistema biliar, se puede desarrollar pancreatitis biliar (inflamación del páncreas).

Las tácticas para tratar la colelitiasis dependen de la naturaleza del curso de la enfermedad y del diámetro total de los cálculos. Se recomiendan métodos conservadores con una pequeña cantidad de formaciones pedregosas y una contractilidad normal del cuerpo. En otros casos, está indicada la eliminación de partículas similares a cálculos por métodos invasivos o mínimamente invasivos. La elección del método de intervención (a través de incisiones pequeñas (laparoscopia) o grandes (cirugía abdominal) se determina en función del estado del cuerpo del paciente, así como de los cambios que se han producido en las paredes de la vesícula biliar y los tejidos adyacentes.

Formas de eliminar los cálculos de la vesícula biliar.

El desarrollo de la colelitiasis depende en gran medida de la tasa de formación de cálculos y la movilidad de los cálculos. Sin el tratamiento adecuado, la enfermedad en la mayoría de los casos conduce a complicaciones que deterioran significativamente la calidad de vida del paciente. La eliminación de cálculos de los conductos biliares y la vejiga se puede llevar a cabo mediante ondas de choque o litotricia láser (trituración de cálculos con ondas ultrasónicas, un rayo láser), pero la efectividad de este método es baja (alrededor del 25%) y su viabilidad está limitada por una serie de condiciones.

Los métodos mínimamente invasivos para detener la formación de cálculos mediante la extracción de la vesícula biliar incluyen la colecistectomía y la colecistectomía laparoscópica. La extracción de cálculos también se puede realizar mediante cirugía para salvar órganos: la colecistolitotomía laparoscópica. Si las medidas utilizadas no contribuyen al logro de un resultado positivo, se utiliza el método radical (cirugía abdominal).

Un método no quirúrgico suave para el tratamiento de la colelitiasis es la litólisis farmacológica (disolución de cálculos). Este método es altamente efectivo (más del 70%), pero debido a la presencia de una extensa lista de contraindicaciones, menos del 20% son adecuados para pacientes con cálculos biliares. Es posible disolver los cálculos resumiendo los medicamentos, que son solventes altamente activos del colesterol, directamente en el lugar de localización de los cálculos (litólisis de contacto).

Eliminación de cálculos biliares sin cirugía.

La única forma confiable de contribuir a la eliminación final de la enfermedad de cálculos biliares es la cirugía. Los métodos quirúrgicos se consideran una forma altamente efectiva de resolver el problema de la formación de cálculos, pero al mismo tiempo, cualquier intervención altamente traumática está llena de riesgos y es estresante para el cuerpo. Si la enfermedad no se encuentra en una etapa aguda y el paciente no tiene tendencia a acelerar la formación de cálculos, se recomienda el tratamiento con métodos no quirúrgicos.

El pronóstico de la terapia de colelitiasis sin cirugía depende de la idoneidad del régimen terapéutico seleccionado y del nivel de responsabilidad del paciente. La litólisis oral es el tratamiento de elección para el tratamiento no quirúrgico de la colelitiasis. Este método implica la administración de medicamentos, que incluyen ácidos cólico (principalmente ursodesoxicólico). El curso terapéutico dura mucho tiempo (de seis meses a varios años) e incluso con la disolución completa de elementos similares a cálculos no garantiza la protección contra su formación repetida.

Antes de la cita de la litólisis oral, es necesario determinar la solubilidad de los cálculos formados. Para este propósito, se utilizan métodos de estudio de la composición de cálculos como microscopía, rayos X, análisis de emisiones atómicas. Según el diagnóstico, el médico elabora un régimen de tratamiento y selecciona los medicamentos más adecuados en un caso particular. A menudo se utilizan en la práctica terapéutica son:

  • colerético - Olimetin, Allohol, Holosas;
  • hepatoprotectores - Zixorin, Ursosan, Ursodez, Liobil;
  • preparaciones que contienen ácidos biliares: Henosan, Henochol, Henofalk, Ursofalk.

Con un régimen de tratamiento seleccionado correctamente en la gran mayoría de los pacientes con colelitiasis (más del 70%), los cálculos se disuelven por completo dentro de 1.5-2 años. Las recaídas ocurren en una pequeña proporción de pacientes (aproximadamente el 10%), y se requiere un curso repetido de litólisis o el uso de métodos radicales de tratamiento. A pesar de la alta probabilidad de un pronóstico favorable de la terapia no quirúrgica, este método rara vez se usa debido a la presencia de una impresionante lista de contraindicaciones, que incluyen:

  • forma complicada de enfermedad de cálculos biliares;
  • disfunción de la vesícula biliar;
  • coledocolitiasis;
  • 2 y más etapas de la obesidad;
  • tomando terapia de reemplazo hormonal (usando estrógeno, una hormona que estimula la formación de cálculos);
  • embarazo
  • patologías concomitantes que ocurren en forma aguda o crónica (gastritis, úlcera, pancreatitis, diabetes mellitus, colitis ulcerosa);
  • diarrea que dura más de 3 semanas;
  • neoplasmas malignos (o sospecha de cáncer);
  • la presencia de bilirrubina (cálculos pigmentados) y calcio (calcinado) en los cálculos;
  • gran tamaño de formaciones densas (más de 1,5 cm);
  • cólico hepático a menudo recurrente;
  • La presencia de una gran cantidad de cálculos (más de la mitad del volumen del órgano).

Para monitorear la efectividad de la litólisis del fármaco, se le muestra al paciente un diagnóstico de ultrasonido regular (cada 3 meses), en ausencia de una dinámica positiva, se recomienda cambiar las tácticas de la terapia. El método no quirúrgico para deshacerse de los cálculos junto con las ventajas en forma de no lesiones y el bajo costo del tratamiento tiene una serie de desventajas, que el médico debe informar al paciente antes de comenzar la terapia, entre las que destacan:

  • duración del curso terapéutico;
  • alto riesgo de recaída;
  • la necesidad de diagnósticos frecuentes para monitorear el tratamiento;
  • Un círculo estrecho de pacientes que son adecuados para esta técnica.

Molienda ultrasónica de piedras

Si el paciente durante el diagnóstico reveló la presencia de cálculos pequeños individuales (de hasta 1,5 cm de diámetro), se puede utilizar la litotricia por ondas de choque (o colelitotripsia) para extraerlos. La esencia del procedimiento es el aplastamiento de formaciones densas usando ultrasonido en elementos pequeños, seguido de su excreción de forma natural (con heces). El método se basa en la capacidad de una onda ultrasónica de causar cambios de deformación en contacto con una sustancia sólida sin dañar los tejidos blandos.

Después de tal operación, es necesario llevar a cabo una terapia de mantenimiento durante todo el año, que consiste en tomar medicamentos que contengan ácido ursodesoxicólico. Sin esta condición, la probabilidad de recaída en los próximos 5 años es superior al 50%. La litotricia, según el método de administración, se divide en:

Extracorpórea: la molienda de los cálculos se produce de forma remota, sin contacto directo con ellos de ondas ultrasónicas. En un cálculo, cuya localización se determinó durante el diagnóstico, se enfoca simultáneamente una gran cantidad de ondas (de 1500 a 3500), cuya presión total contribuye a su destrucción. La efectividad del procedimiento, realizado bajo anestesia local o general, alcanza el 90-95%, que se evalúa por la ausencia de elementos densos sin triturar con un diámetro de más de 5 mm.

Mecánica de contacto: una operación para eliminar cálculos de la vesícula biliar, en la que existe un contacto directo del litotriptor (una herramienta para moler formaciones densas) con cálculo. El método se muestra en presencia de formaciones densas de otro origen a lo largo de la ecografía. Las manipulaciones se realizan bajo anestesia epidural (intravertebral) o intravenosa. El dispositivo para la trituración de piedras se lleva a la piedra a través del acceso en línea (incisión) y la vibración creada por el ultrasonido contribuye a su molienda.

Las ventajas de la litotricia incluyen su alta eficiencia, baja invasividad y la ausencia de un período de rehabilitación (el paciente debe ser dado de alta al día siguiente después del procedimiento). Las desventajas del método de tratamiento de la onda de choque de la colelitiasis se pueden llamar:

  • la presencia de contraindicaciones, que reducen significativamente el rango de pacientes para quienes el uso de esta técnica terapéutica es permisible;
  • la necesidad de un largo curso de litolisis de drogas;
  • probabilidad de recaída;
  • desarrollo frecuente de complicaciones (30-60% de los casos) asociadas con el bloqueo de los conductos biliares con fragmentos de cálculos fragmentados (cólico hepático);
  • reducción en la efectividad del procedimiento en presencia de un borde de cal en los cálculos;
  • la formación de hemorragias y edemas en las paredes del órgano debido a la exposición a ondas de choque;
  • La necesidad de varias sesiones de litotricia.

Los criterios de selección para pacientes con colelitiasis, para los cuales es aconsejable realizar litotricia por ondas de choque, se basan en contraindicaciones para el uso de este método de tratamiento. Solo el 20-25% de los pacientes cumplen todas las condiciones y pueden aprovechar la eliminación de cálculos poco traumática. Los principales factores en presencia de los cuales las piedras de molienda por ultrasonido están contraindicadas son:

  • la presencia de más de 3 cálculos de rayos X (colesterol) con un diámetro total de más de 3 cm;
  • vesícula biliar que no funciona;
  • curso complicado de colelitiasis (desarrollo de colecistitis);
  • aumento de la coagulabilidad de la sangre (patógena, de naturaleza genéticamente determinada o debido al uso prolongado de anticoagulantes);
  • la presencia de cálculos de alta densidad;
  • todo el paciente pesa más de 150 kg., crecimiento superior a 2,1 my inferior a 1,2 m;
  • embarazo
  • patología cardiovascular, marcapasos establecido.

Rectificado láser de piedras

La extracción de cálculos con láser de la vesícula biliar (litotricia láser) es un procedimiento mínimamente invasivo y se utiliza en el caso de la formación de formaciones de colesterol con un diámetro de no más de 3 cm. Cuando se utiliza un láser para triturar cálculos de otro tipo, la eficacia del tratamiento se reduce significativamente. Una indicación para la operación es la presencia de patologías en las que el riesgo de complicaciones durante la cirugía excede el posible efecto del procedimiento (insuficiencia cardiovascular o cardiopulmonar).

El método de litotricia láser se basa en la destrucción de formaciones densas por ondas electromagnéticas de cierto rango, cuya radiación es amplificada por un dispositivo especial (láser). Cuando el rayo láser entra en contacto con la piedra, el elemento sólido es aplastado hasta el estado de arena. La extracción de partículas divididas del cuerpo ocurre naturalmente. La operación se realiza insertando un catéter con un láser a través de una punción realizada en la pared anterior del peritoneo.

El método de eliminación de cálculos con láser durante ZhKB es muy popular debido a la presencia de ventajas tales como baja invasividad, velocidad de operación (menos de 20 minutos), sin necesidad de rehabilitación a largo plazo. Junto con las ventajas de la litotricia láser, esta técnica tiene varias desventajas, las más importantes son:

  • alta probabilidad de re-formación de cálculos;
  • el riesgo de una quemadura de la membrana mucosa (puede ocurrir como resultado de acciones inexactas del médico operario), que posteriormente a menudo conduce a la formación de una úlcera;
  • lesión en las paredes del órgano con fragmentos afilados de elementos fragmentados;
  • bloqueo de los conductos biliares comunes.

La trituración de cálculos con láser está dirigida a la limpieza completa de la vesícula biliar de las formaciones pedregosas, al tiempo que garantiza la conservación del órgano. La mayoría de los pacientes prefieren este método, pero no es adecuado para todos en vista de la presencia de contraindicaciones como:

  • peso de más de 120 kg.
  • edad avanzada (más de 60 años);
  • Condición general insatisfactoria del cuerpo.

Colelitolisis Química

La medicina moderna se centra en los principios de tratamiento de preservación de órganos, y para este propósito se están desarrollando nuevos métodos de tratamiento de la colelitiasis. Dichas operaciones incluyen la colelitolisis química de contacto (o litotricia transhepática percutánea), que implica la introducción de sustancias solventes (litolíticas) a través del catéter en la vesícula biliar. Las manipulaciones se realizan a través de una punción (punción) de la piel y el hígado. La sustancia inyectada (más a menudo es metil terc-butil éter, raramente propionato de etilo) es capaz de disolver completamente las formaciones rocosas en unas pocas horas.

Durante el procedimiento, el médico operativo evacua periódicamente el disolvente inyectado de la vejiga junto con los productos de disolución y vierte una nueva porción del litolítico. En la etapa final, se introducen medicamentos antiinflamatorios. Las ventajas de la colelitolisis química incluyen un pronóstico favorable del tratamiento, la posibilidad de uso en cualquier etapa de la colelitiasis y la eliminación de cálculos de cualquier tamaño y tipo. De las desventajas significativas son:

  • el riesgo de que los litolicos ingresen a los intestinos, que está plagado de desarrollo de inflamación ulcerosa;
  • invasividad del procedimiento;
  • no se excluye la probabilidad de una recaída de la enfermedad;
  • estudio insuficiente del método, falta de datos sobre los resultados a largo plazo de este método de tratamiento.

La presencia de cálculos de colesterol es una indicación directa para la litotricia transhepática percutánea, aunque el uso del método es aceptable para la eliminación de otros tipos de cálculos. Las contraindicaciones para la colelitolisis química de contacto son:

  • embarazo
  • vesícula biliar que no funciona o estructura anormal de un órgano;
  • una gran cantidad de formaciones pedregosas (más del 50% del volumen de la vejiga);
  • densidad de cálculo demasiado alta (+100 y más en la escala Hounsfield);
  • piedras flotantes;
  • La edad de los pacientes es hasta 18 años.

Laparoscopia

Una de las manifestaciones de la enfermedad de cálculos biliares es la colecistitis calculosa, una enfermedad en la cual, junto con signos de un proceso inflamatorio, se revelan elementos similares a cálculos en la vesícula biliar. Esta patología es una indicación directa para la cirugía utilizando el método quirúrgico moderno: la laparoscopia. La diferencia entre el procedimiento y la operación tradicional es realizar todas las manipulaciones a través de incisiones muy pequeñas (hasta 1,5 cm).

El principal instrumento médico utilizado durante la operación es un laparoscopio (un tubo equipado con cámaras y lentes), con el cual el médico recibe una imagen de los órganos internos en el monitor y detecta cálculos. Antes de comenzar el procedimiento, el paciente recibe anestesia general, después de lo cual la cavidad abdominal se llena con dióxido de carbono para formar el espacio operatorio. El médico retira los elementos densos detectados a través de trócares (tubos huecos a través de los cuales se insertan instrumentos adicionales) insertados a través de incisiones en la pared abdominal.

La operación para eliminar los cálculos en la vesícula dura aproximadamente 1 hora y al final del procedimiento, se aplican grapas especiales a los vasos. El período de recuperación durante el cual el paciente está en el hospital es de 7-10 días. El término "laparoscopia de la vesícula biliar" significa tanto el descascarado de los cálculos del órgano como su eliminación completa. En comparación con la cirugía abdominal abierta, este método es menos traumático, por lo que la recuperación del paciente es más fácil y rápida.

A pesar del hecho de que este método se relaciona con suave, sigue siendo intervenciones quirúrgicas, lo que conduce a la presencia de contraindicaciones para su implementación:

  • 3 y mayor grado de obesidad;
  • la presencia de cálculos demasiado grandes (de 3 cm de diámetro);
  • empiema o absceso de la vesícula biliar (inflamación aguda, acompañada de acumulación de pus);
  • la presencia de adherencias postoperatorias;
  • trastornos hemorrágicos;
  • patología de los sistemas cardiovascular y respiratorio.

Las desventajas de la laparoscopía están más relacionadas con la complejidad de la operación en un rango limitado de movimiento y visibilidad. En términos de posibles resultados negativos del tratamiento, se pueden identificar los siguientes riesgos:

  • trauma a los órganos internos;
  • daño de trocar a los vasos sanguíneos;
  • hemorragia interna;
  • eliminación incompleta de dióxido de carbono (se crea una sensación de dolor, que pasa a medida que se elimina el gas durante la respiración);
  • hipotermia por insuflación (inyección de gas en la cavidad abdominal).

Extracción de la vesícula biliar

Utilizando métodos mínimamente invasivos, no siempre es posible lograr los resultados de tratamiento deseados, y en estos casos existe la necesidad de una cirugía abierta completa. A pesar del descubrimiento de nuevas terapias para la colelitiasis, la colecistectomía sigue siendo el tratamiento de elección para la colelitiasis. Las indicaciones para la intervención quirúrgica son sintomáticas (dolor frecuente) o un curso complicado de la enfermedad, en el que se detectan formaciones pedregosas muy grandes y el desarrollo de un proceso inflamatorio agudo.

En algunos casos, la colecistectomía se lleva a cabo de forma no programada, en caso de complicaciones durante la implementación de manipulaciones de una manera mínimamente invasiva. La operación de extracción abierta de la vesícula biliar se realiza bajo anestesia general. El órgano se extrae a través de cortes (cuya longitud es de 15-30 cm), disecando la piel y la grasa subcutánea desde el hipocondrio derecho hasta el ombligo. Un alto grado de trauma en cirugía abierta conduce a la presencia de deficiencias de colecistectomía como:

  • síndrome de poscolecistectomía (dolores fantasmas similares a los que existían antes de la extracción de órganos);
  • la intersección del conducto biliar común;
  • la probabilidad de hemorragia interna e infección;
  • el riesgo de muerte (varía de 1 a 30% según la naturaleza de la patología);
  • defectos cosméticos obvios (cicatrices);
  • cálculos residuales (elementos que quedan en los conductos después de la cirugía);
  • largo período de rehabilitación;
  • mayor riesgo de dislipoproteinemia (metabolismo lipídico deteriorado).

Incluso con una extensa lista de deficiencias, la colecistectomía es la forma más efectiva de deshacerse finalmente de los cálculos (la eficiencia alcanza el 99%). Para aquellos pacientes que, por cualquier razón, rechazan el método tradicional de cirugía o para quienes está contraindicado, se puede recomendar una opción alternativa, la colecistectomía laparoscópica.

Otro método para extirpar la vesícula biliar, que todavía está en desarrollo y no ha ganado un uso generalizado, es el transluminal. Esta técnica es incluso menos invasiva que la laparoscopia e implica la implementación de procedimientos quirúrgicos a través de las aberturas naturales del cuerpo (vagina, recto). Los cortes para un acceso rápido a la vejiga se realizan en los órganos internos, manteniendo la integridad de la piel.

Complicaciones

Cualquier intervención en el cuerpo humano conlleva un riesgo de consecuencias imprevistas. Cuanto mayor sea la invasividad del método para la eliminación del cálculo, mayor será la probabilidad de complicaciones. Las técnicas menos traumáticas para realizar una operación tienen menos probabilidades de conducir a resultados indeseables, pero después de que se realizan, se registra una alta frecuencia de recurrencia de la enfermedad. La falta de tratamiento oportuno de la colelitiasis conduce a consecuencias mucho más peligrosas, en comparación con las postoperatorias.

Los factores que aumentan el riesgo de complicaciones se dividen en iatrogénicos (debido a acciones involuntarias del personal médico), insuperables (asociados con circunstancias que no pueden ser influenciados) y subjetivos (dependiendo de las acciones del paciente). Las posibles consecuencias negativas de eliminar elementos similares a piedras incluyen:

  • desarrollo de adherencias y cambios cicatriciales;
  • sangrado (de una pared abdominal lesionada, un lecho de burbujas, arteria quística);
  • el flujo de salida de la bilis hacia la cavidad abdominal, lo que daña la membrana mucosa;
  • la formación de abscesos subhepáticos o subfrénicos;
  • el desarrollo del proceso inflamatorio;
  • disfunción del tracto gastrointestinal.

Las complicaciones postoperatorias que surgen debido a varias razones pueden conducir a la discapacidad (los datos estadísticos indican que del 2 al 12% de los pacientes sometidos a cirugía de extracción de órganos han recibido discapacidad) La probabilidad de un empeoramiento de la condición del paciente después de una intervención quirúrgica o mínimamente invasiva durante el tratamiento de la colelitiasis aumenta en presencia de tales factores:

  • sobrepeso en un paciente;
  • edad avanzada o senil;
  • incumplimiento de prescripciones médicas y dieta;
  • falta prolongada de tratamiento para la enfermedad;
  • operaciones previas en los órganos abdominales;
  • La presencia de patologías concomitantes.

Recuperación

Para minimizar los riesgos de complicaciones después de la cirugía, los pacientes deben seguir las instrucciones del médico. La duración del período de rehabilitación y su curso depende de la precisión de seguir las recomendaciones. El pronóstico de la recuperación está muy influenciado por los hábitos alimenticios del paciente. En la etapa de recuperación (y en la mayoría de los casos durante toda la vida) se recomienda seguir una dieta que implique reducir la ingesta de grasas, colesterol y azúcar.

El resultado final del tratamiento se evalúa de acuerdo con ciertos criterios (división completa y salida de cálculos, eliminación de síntomas de colelitiasis, ausencia de complicaciones). La evaluación del cumplimiento de los criterios establecidos se produce durante el diagnóstico después de la recuperación final del paciente. Para que los resultados del control postoperatorio sean positivos durante los primeros 2-3 meses después de la intervención, se deben observar las siguientes reglas:

  • minimizar la actividad física (pero la inactividad física también está contraindicada, ya que causa congestión biliar);
  • realizar ejercicios terapéuticos;
  • los procedimientos de agua deben realizarse solo en la ducha para evitar el contacto de la superficie de la herida con agua;
  • tratar heridas con agentes antisépticos locales (solución de permanganato de potasio, yodo, etc.);
  • tomar medicamentos recetados por su médico;
  • después del alta del hospital, se prescribe la dieta Pevzner No. 5 (nutrición fraccionada, exclusión de grasas, dulces y productos que estimulan la secreción gástrica), que debe seguirse durante el primer mes;
  • evitar cambios bruscos de peso;
  • Visite periódicamente sanatorios especializados (no antes de 6 meses después de la intervención).
Atencion La información presentada en el artículo es solo orientativa. Los materiales del artículo no requieren un tratamiento independiente. Solo un médico calificado puede hacer un diagnóstico y dar recomendaciones para el tratamiento en función de las características individuales de un paciente en particular.